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La actividad física tiene efectos muy positivos para la salud, está asociado con un periodo de vida prolongado. Hacer ejercicio contribuye a reducir el riesgo de enfermedades crónicas como los problemas cardiovasculares, la diabetes, etc.

Si no estamos habituados a realizar actividades físicas, no tenemos que ponernos a buscar tablas aeróbicas o entrenamientos intensos en algún canal de las redes sociales, basta con que sigamos una serie de pautas para mantener cuerpo y mente sanos y alejarnos del sedentarismo.

La vida sedentaria

La Organización Mundial de la Salud afirma que un gran porcentaje de la población no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios en la salud. 

La falta de movimiento es algo frecuente, sobre todo, en las ciudades modernas, donde todo está pensado para evitar grandes esfuerzos físicos.

¿Qué es el sedentarismo?

Es el término que se aplica a los oficios o estilos de vida que tienen poca agitación o movimiento. Implica estar mucho tiempo sentado o acostado, haciendo nada o muy poco ejercicio.

Por lo general, una persona sedentaria no asume que lo es hasta que aparecen consecuencias en su estado de salud.

Algunas de las consecuencias

Las consecuencias más frecuentes de llevar una vida sedentaria son la propensión a la obesidad, ya que no se gastan las calorías que se consumen, lo que puede llevar asociados problemas de colesterol.

También puede provocar el debilitamiento óseo: los músculos y los huesos pierden fuerza.  Se sufren problemas de cuello y espalda que provocan dolores constantes.

Por otro lado, la falta de movimiento puede alterar algunos neurotransmisores que se producen en el sistema nervioso, llegando a provocar ansiedad, depresión o estrés.

Todos estos problemas de salud, consecuencia de una vida inactiva, nos alejan del bienestar y de una vida saludable. Es importante que todos como sociedad tomemos conciencia de ello e intentemos adaptar nuestra rutina e incluir, paulatinamente, hábitos que nos alejen de un estilo de vida sedentario.

Actividad física diaria

Como venimos comentando, es necesario ser conscientes de que debemos movernos y que el pasar muchas horas frente a un escritorio, leyendo o en un ordenador, no es el único tipo de actividad física que nuestro organismo necesita. De hecho, debemos realizar, al menos, entre 30 y 50 minutos de actividad física al día

Entendamos por actividad física una actividad metódica que implique la participación de los órganos del cuerpo, que fortalezca músculos y huesos y revitalice el sistema circulatorio. Pueden ser actividades simples como caminar o usar la bicicleta. 

Con la actividad y el movimiento conseguimos efectos beneficiosos para nuestro cuerpo, pero también debemos seleccionar adecuadamente los alimentos y bebidas que consumimos. Llevar una dieta nutritiva y beber mucha agua mineral natural (si es de mineralización muy débil, mejor), mantenernos hidratados y bien alimentados.

Importancia de mantener estilos de vida activos a pesar de estar en casa

Cómo ser más activo en casa

A pesar de tener que permanecer en casa, hay una serie de acciones que podemos realizar para aumentar nuestro movimiento en el hogar. 

Si vamos a pasar muchas horas en el escritorio o con el ordenador, intentemos levantarnos y movernos una vez por cada hora. Si tenemos que realizar o recibir una llamada telefónica, hagámoslo de pie: aprovechemos estos momentos para estar de pie y en movimiento en lugar de permanecer sentados o acostados.

Es habitual pasar ratos en casa viendo la televisión y que, en algún momento, decidamos cambiar lo que estamos viendo y poner otro contenido. ¿Por qué hacerlo a distancia? levántate y cambia de canal tú mismo, sin utilizar el mando. Pequeñas acciones como esta nos obligan a movernos y son buenas prácticas que debemos tener en cuenta y añadir a nuestro día a día.

Por último, recuerda que las labores del hogar son actividades físicas. Pasar la aspiradora, barrer o fregar nos hacen estar en movimiento. ¡Mantener nuestra casa limpia y en orden favorece a nuestra salud!

¿Ejercicio en casa?

Sí, es posible practicar actividades físicas en casa.

Algunos deportes como el baloncesto, el tenis, la natación … solo se pueden practicar en espacios grandes, sin embargo, existen otras actividades, como yoga o pilates, ejercicios para la espalda, ejercicio para brazos, estiramientos… que podemos hacer en espacios más reducidos, en nuestras propias casas. Únicamente necesitaremos algunos materiales, muy básicos, como son una esterilla y alguna toalla.

Actualmente, tenemos infinidad de recursos con los que motivarnos para practicar ejercicio. Tanto si somos unos habituales del deporte como si estamos iniciándonos en este mundo, tenemos a nuestra disposición canales en redes sociales y en la plataforma de vídeo Youtube que nos dan pautas sobre cómo realizar estas actividades.

Así, podemos aprovechar el tiempo en casa y buscar algún tutorial, algunos vídeos, para continuar, o empezar, nuestra rutina de actividad física diaria.

Otro ejercicio de los ejercicios que podemos practicar en el hogar es el baile. Esta actividad es muy completa y divertida. 

Enciende tu radio, pon música con tu ordenador, con tu móvil, con lo que quieras y ¡mueve tu cuerpo! Con un ratito de baile al día activas tu circulación, mueves tus músculos y desconectas de tus labores diarios.

Deseamos que nuestro artículo os motive a llevar un estilo de vida activo. Os esperamos el próximo lunes con un nuevo post. 

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