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Comer bien hoy puede ayudarte mucho en el mañana. Una dieta sana y equilibrada, mucha hidratación, ejercicio y descanso son las bases para una buena salud.

En ocasiones, nuestro ritmo de vida nos hace sentir faltos de energía, cansados, es necesario realizar comidas sanas para sentirnos bien. 

Tengamos en cuenta que cada vez somos más longevos, nuestra esperanza de vida es mayor que hace algunos años, por lo tanto, es cada vez más importante adquirir unos hábitos de vida saludables que nos ayuden a vivir activos el mayor tiempo posible.

Una comida sana con una dieta equilibrada nos ayudará a sentirnos mejor, con más energía y reducirá el riesgo de sufrir enfermedades crónicas. Una alimentación saludable influye de forma muy positiva en tu descanso, y una persona que descansa bien se encuentra más motivada, trabaja mejor y con mejor humor.

Como te adelantamos, si cuidas tu alimentación verás cómo mejora tu salud y te sentirás cada vez más fuerte y sano.

Hábitos de vida que ayudan a tener una alimentación saludable

Comenzar a llevar una vida sana quizás nos cueste un poco al principio, por eso, te recomendamos que empieces adoptando una serie de hábitos y verás cómo, poco a poco, esto te ayuda a conseguir tu objetivo de bienestar. 

Bebe más agua 

El agua es esencial para la vida, tu cuerpo necesita agua para llevar a cabo muchas de sus funciones. El agua es el medio en el que ocurren todas las reacciones bioquímicas de nuestras células y por el cual podemos eliminar las sustancias de deshecho de nuestro cuerpo. Si a estas células no les llega la suficiente hidratación, puede provocarse un envejecimiento prematuro de las mismas. 

Además, el agua de mineralización muy débil ayuda en el control del peso y a reducir la retención de líquidos.

El consumo de agua mineral mínimo que necesitamos es de 1,5 litros al día, siendo lo ideal consumir en torno a los 2 o 2,5 litros diarios.

Para llegar a consumir esta cantidad de agua mineral, debemos adaptar su consumo a nuestro estilo de vida. Si, por ejemplo, trabajamos en una oficina podemos tener una botella grande de agua de mineralización muy débil en nuestro espacio de trabajo y terminarla a lo largo de la jornada. Si nuestra actividad diaria nos obliga a desplazarnos podemos llevar con nosotros una botella pequeña, y beber al menos 3 botellas a lo largo del día.

Además, puedes utilizar el agua mineral natural para hacer infusiones. Existen muchas y muy variadas infusiones en el mercado, escoge la que más te guste e incorpórala a tu rutina diaria para ayudar a tu correcta hidratación corporal.

Reduce el consumo de sal

Muchos de nosotros nos hemos acostumbrado a tomar los alimentos con mucha sal. El sodio es un mineral necesario pero su consumo excesivo se asocia a la inflamación abdominal.

Debemos tratar de poner menos sal a las comidas, poco a poco te acostumbrarás al nuevo sabor de tus platos y tu salud te lo agradecerá.

También puedes reducir el consumo de sodio si eliges para tu hidratación un agua mineral baja en sodio.

Incorpora fibra a tu dieta

El consumo de fibra es fundamental para una buena salud intestinal. 

Los cereales, las frutas y verduras son alimentos ricos en fibra. Son comidas sanas y una fuente de vitaminas esenciales. 

Comprueba que tu alimentación contiene alimentos con fibra que te ayudarán a ganar energía, adquirir vitaminas, te harán sentir saciado antes y son ideales para nuestro correcto funcionamiento gastrointestinal.

Comienza tu día con un buen desayuno

Por todos es sabido que una de las comidas más importantes del día es el desayuno. Nuestro cuerpo necesita nutrientes para empezar el día, nuestra primera comida del día debe incluir todos los grupos de alimentos: proteínas, hidratos y grasas.

¡Empieza tu día con energía! Verás como un desayuno completo evitará que ataques la despensa a media mañana.

Algunos de los alimentos que no pueden faltar en tu dieta

Si bien es cierto que no hay alimentos prohibidos para una alimentación equilibrada, sino que una dieta sana ha de incluir todos los grupos de alimentos, algunos son imprescindibles para que nuestra comida sea sana. Veamos algunos de ellos.

El brócoli

Este alimento es considerado un superalimento por ser un rico antioxidante y por los nutrientes que aporta, que retrasa el envejecimiento celular.

Ayuda a mantener el cerebro joven y protege de la descalcificación de los huesos.

Las nueces

Las nueces son un estupendo alimento para tus neuronas, mantienen el cerebro previniendo el deterioro cognitivo.

Contienen grasas buenas que favorecen el colesterol bueno y reducen el malo: ayudan a controlar la tensión arterial.

uno de los beneficios de las nueces es que ayudan a controlar el colesterol

Son las aliadas de tu corazón! Basta con comer un puñadito de nueces al día para disfrutar de sus beneficios.

El ajo

Quizás hayas escuchado en alguna ocasión que el ajo es bueno para el corazón, pues sí, lo es. Su contenido en alicina ayuda a disminuir el colesterol malo y los triglicéridos, por lo que su consumo reduce el riesgo de problemas cardiovasculares.

La piña

La piña es un alimento antiinflamatorio que ayuda a combatir el exceso de líquido en el cuerpo y los coágulos sanguíneos.

Además, contiene vitamina C (protege contra infecciones y contrarresta el envejecimiento prematuro) y es un alimento rico en fibra.

beneficios de la piña para la salud

El berro

El berro es un alimento depurativo y contiene potasio, calcio, hierro, fibra y vitaminas A y C. Es un vegetal muy completo que ayuda a proteger nuestras defensas.

Estos son solo algunos ejemplos de alimentos que debemos incorporar en nuestra dieta para tener comidas sanas que ayuden a nuestro bienestar.

Deseamos que nuestro artículo os sirva de inspiración. ¡Os esperamos el próximo lunes! 

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