en Equilibrio natural

Se acerca el invierno, la estación más fría del año. Una época en la que el cuidado de la piel adquiere una mayor importancia si se busca mantenerla sana e hidratada en todo momento. 

 

¿Quieres saber cómo hacerlo? Presta atención porque te damos los mejores consejos para conseguirlo. 

 

Consejos para el cuidado de la piel en invierno 

 

En invierno la piel sufre más que el resto del año. Las bajas temperaturas, las inclemencias meteorológicas o los cambios bruscos de temperatura afectan a la dermis, propiciando que se deshidrate y que muestre un aspecto más apagado, con rojeces, picor cutáneo y tiranteces. 

 

Por ello, es fundamental prestarle una mayor atención y cuidarla para que luzca saludable y luminosa. 

 

Bebe mucha agua

 

En invierno es común beber menos agua, sin embargo, es importante tener una buena hidratación no solo para que el organismo funcione correctamente, sino también para mantener la piel en un estado óptimo

 

Piensa que el agua ayuda a mejorar la elasticidad de la dermis, consiguiendo que esté más suave, luminosa y firme. Del mismo modo, elimina toxinas, algo que favorece especialmente a aquellas con tendencia acneica. Por otro lado, previene tanto la aparición de líneas de expresión como su envejecimiento prematuro. ¡Casi nada!

 

Por todo ello, es recomendable beber entre 2 y 2,5 litros de agua al día. Lo mejor para tener una piel radiante y firme. Y, en este sentido, el agua de mineralización muy débil, como Agua Sana, es la alternativa perfecta ya que es completamente natural, sin ningún tipo de procesado químico. Por otro lado, su composición es invariable, por lo que siempre sabrás lo que estás bebiendo y, además, es apta para toda la familia. 

 

Cuida la alimentación

 

Durante los meses más fríos del año conviene seguir una dieta sana, equilibrada y nutritiva para cuidar la piel. 

 

Así, en tus menús debes apostar por cítricos como las naranjas o las mandarinas, frutas que te darán un gran aporte de vitamina C, poderoso antioxidante que favorece la formación de colágeno, imprescindible para recuperar la elasticidad cutánea. Además, verduras como el brócoli o la alcachofa también poseen altos niveles de esta vitamina. ¡Justo lo que tu piel necesita para mantenerse hidratada!

 

Del mismo modo, es conveniente que incluyas pescado azul (salmón, atún…) ya que ofrecen un gran aporte de Omega 3, ayudando de esta manera a la regeneración de la piel. Sin duda, un buen aliado para lograr una dermis firme y luminosa. 

 

¿Otros alimentos que no debe faltar en tu dieta? Zanahorias, calabazas y espinacas. Fuentes de vitamina A, te ayudarán a retrasar los signos de la edad al mismo tiempo que cuidan tu piel del viento o del sol. 

Finalmente, también son muy beneficiosos los frutos secos ya que son antioxidantes y cuentan con altos niveles de vitamina E. De esta forma, no solo hidratan el cutis, sino que frenan el envejecimiento prematuro de la piel.

Para un buen cuidado de la piel en invierno se debe seguir una buena alimentación y beber mucha agua

 

Presta atención a tu rutina diaria de limpieza e hidratación

 

Otro de los consejos para un cuidado de la piel óptimo durante el invierno es mantener una buena rutina de limpieza e hidratación, tanto por la mañana como por la noche. 

 

Así, es fundamental limpiar la cara utilizando soluciones suaves y que no irriten el cutis para remover el maquillaje, pero también residuos e impurezas. Esto ayudará a regular la secreción sebácea, hidratar la piel y mejorar la efectividad del resto de productos que se apliquen a continuación.  

 

Después, es aconsejable que utilices una crema hidratante que ayude a calmar la piel, prevenir rojeces y que la proteja de la polución y de las inclemencias meteorológicas como el viento o el frío. 

 

Además, no te olvides de exfoliar la piel una vez cada 7 o 10 días para una limpieza en profundidad. En este caso no debes abusar de estos productos si no quieres conseguir el efecto contrario, es decir, que la piel se reseque. 

 

Por supuesto, debes seguir las mismas rutinas para el resto del cuerpo. La hidratación es clave para que la dermis no se agriete y una buena crema o aceite hidratante, lo mejor para combatirlo. 

 

Protege las zonas más expuestas al frío y evita cambios bruscos de temperatura

 

Evidentemente, es aconsejable que utilices guantes y bufandas para que el viento y el frío no estropeen la piel, especialmente si la tienes muy sensible. Además, evita las duchas con agua demasiado caliente, ya que provocan que la dermis se reseque e, igualmente, evita, en la medida de lo posible, los cambios bruscos de temperatura. Para ello, intenta que la temperatura de la calefacción no supere los 21º. De esta manera, el cambio del interior al exterior no será tan importante.  

 

¿Qué te ha parecido este post con recomendaciones para el cuidado de la piel en invierno? Estamos seguros de que si los pones en práctica, lucirás un cutis hidratado, lleno de luminosidad, elasticidad y firmeza.

 

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