en Nutrición Sana

Cuatro de cada diez niños sufren obesidad en España, siendo una de las tasas más altas de Europa, solo superada por Grecia e Italia. Con estos datos, no es de extrañar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la señale como uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. Además, entre las causas de la obesidad infantil, se estima que solo el 40% del índice de masa corporal (IMC) tiene un origen genético. El resto, se debe a otro tipo de factores como el estilo de vida o la alimentación. 

 

Para conocer mejor cuáles son sus causas, las consecuencias de la obesidad infantil y su prevención, no te pierdas este post. Te ofrecemos todas las claves. 

 

Principales causas de la obesidad infantil

 

Genética 

 

En general, los niños de padres con obesidad tienen mayores probabilidades de serlo. Sin embargo, conviene señalar que solo el 40% del índice de masa corporal (IMC) se corresponde a causas genéticas

 

En el 60% restante entran en juego otros factores. Así, el estilo de vida y la nutrición juegan un papel muy importante a la hora de sufrir o no obesidad infantil. 

 

Sedentarismo

 

La OMS aconseja que niños y adolescentes realicen, al menos, 60 minutos de ejercicio físico al día, aunque lo cierto es que, según diversos estudios, en España más de la mitad incumple esta recomendación. 

En la actualidad, el ocio es sedentario. De esta manera, se pasa mucho más tiempo delante de las pantallas, ya sea viendo una serie, jugando a la consola o consumiendo contenido en las redes sociales, entre otros, y menos llevando a cabo cualquier tipo de actividad física. 

 

Hay que señalar, además, que el ejercicio no solo ayuda a prevenir el sobrepeso, también es una parte fundamental en el desarrollo y la funcionalidad de los órganos del cuerpo humano. 

 

Mala alimentación

Otra de las causas de la obesidad infantil es seguir una dieta inadecuada. Por lo general, la alimentación de los niños con sobrepeso es hipercalórica, con exceso de productos ultra procesados, comida rápida y alimentos con altos niveles de grasas y azúcares.

Entre las causas de la obesidad infantil se encuentran el sedentarismo y la mala alimentación

Consecuencias para la salud de la obesidad infantil 

 

La obesidad infantil tiene diversas consecuencias para la salud. Así, cada vez se están dando más casos de niños con diabetes tipo 2, llamada también diabetes de adulto porque es más habitual que aparezca a partir de los 40 años. 

 

Del mismo modo, también aumentan las probabilidades de sufrir hipercolesterolemia e hipertensión arterial, lo que a su vez se traduce en enfermedades cardiovasculares graves desde una edad muy temprana. 

 

Además, también puede provocar trastornos del sueño, problemas respiratorios, dolor articular o lesiones en la piel, entre otros. Por supuesto, otra de las consecuencias de la obesidad infantil es que los niños que la sufren tienen un mayor riesgo de convertirse en adultos obesos.

 

Igualmente, puede tener repercusiones psicológicas. De hecho, es habitual que afecte negativamente a la autoestima, haciendo que se aíslen o se sientan en inferioridad y tampoco hay que olvidar que trastornos alimenticios como la anorexia o la bulimia se pueden iniciar en situaciones con sobrepeso.  

 

¿Cómo evitarlo? 

 

Ahora que ya conoces las causas de la obesidad infantil y sus consecuencias para la salud, la pregunta es clara: ¿cómo se puede evitar? 

 

El mejor tratamiento para combatir el sobrepeso es la prevención y es que, aunque existen diversos factores sobre los que no se puede actuar, como la genética, la mayor parte de ellos sí que son modificables. 

Por todo ello, es conveniente seguir una alimentación saludable, rica en verduras, frutas y cereales integrales. También es aconsejable controlar el tamaño de las raciones, mantener una rutina en las horas de las comidas para evitar el picoteo y, siempre que sea posible, comer en familia. 

 

En este sentido, es importante que se hidraten adecuadamente, eliminando los refrescos azucarados o carbonatados y cambiándolos por agua de mineralización muy débil como Agua Sana. Sin duda, una excelente manera de mantener un correcto aporte hídrico y, al mismo tiempo, evitar ingerir más calorías y azúcares que pueden repercutir negativamente en su salud. 

 

Del mismo modo, es recomendable que los niños hagan ejercicio físico o deporte. Por otro lado, es importante que se reduzca el tiempo que pasan frente a las pantallas, sustituyéndolo por juegos al aire libre. Por supuesto, también existe la opción de ir a la escuela andando o en bici, en vez de utilizar otros medios de transporte como el autobús o el coche o incluso planificar actividades en familia como rutas de senderismo, excursiones… 

 

¿Qué te ha parecido este post sobre las causas de la obesidad infantil, sus consecuencias y las diversas acciones de prevención que se pueden llevar a cabo? Esperamos que te haya servido de utilidad y recuerda, ante cualquier duda, lo mejor es acudir al médico para valorar en detalle la salud de los más pequeños y se puedan seguir unas pautas personalizadas.

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